Contraluz

El huracán John, que afectó a Michoacán en su paso por el Pacífico mexicano, provocó deslaves y comunidades incomunicadas.

Las lluvias torrenciales provocaron el desbordamiento de ríos como el Balsas y el Río Grande lo que ocasionó que varias viviendas en municipios como Lázaro Cárdenas y Aquila quedaran anegadas.

Las autoridades locales implementaron medidas de emergencia, evacuando a familias afectadas y estableciendo más de 20 refugios en el estado para los damnificados.

Los municipios más afectados, como Huetamo, San Lucas y Apatzingán, sufrieron graves daños a su infraestructura. Varios puentes colapsaron, y las carreteras, como la Uruapan-Lombardía, se vieron bloqueadas por deslaves y caídas de árboles.

En algunos casos, vehículos fueron arrastrados por la fuerza de las corrientes, aunque los rescatistas lograron salvar a los conductores.

Además, las lluvias y el desfogue de presas aumentaron los niveles de los embalses, empeorando la situación.

Ante la magnitud de los daños, el gobierno de Michoacán solicitó la declaratoria de desastre natural para acceder a recursos federales y atender a las comunidades afectadas.